Glòria y Aurora son dos de las personas que más horas han pasado con Arnau durante su proceso de rehabilitación.

Al final de la entrevista podrá leer sus currículums. Pero la verdad es que nosotros ni los conocíamos ni nos han importado mucho.

Porque la calidad humana que tienen, el amor con el que trabajan con los niños y niñas, la profesionalidad con la que preparaban cada sesión y el buen ambiente que conseguían crear en aquellas tétricas, antiguas e indignas instalaciones del hospital donde nos recibían cada tarde de la semana… todo esto no sale en ningún currículum ni se aprende en ninguna universidad. Se tiene o no se tiene.. y ellas, de eso, van más que sobradas. Desde febrero de 2024, gracias a los recursos económicos aportados por The Ricky Rubio Foundation y Fundación “la Caixa”, el Hospital Vall d’Hebron inauguró unas magníficas instalaciones de rehabilitación: el Área Terapéutica de Rehabilitación Infantil y Adolescente.

Finalmente, los profesionales que trabajan pueden hacerlo en condiciones dignas, y los niños que necesitan estas terapias las reciben en un entorno adecuado, y no en aquellos espacios que parecían más un matadero o el decorado de una película de terror de los años sesenta que salas de rehabilitación infantil.

Hace unos días les pedimos si podían responder a algunas preguntas para ayudarnos a difundir la importancia de la práctica regular del deporte en este tipo de rehabilitaciones y en cómo influye en la recuperación física y anímica de los niños.

Y, por supuesto, aceptaron, porque ya os hemos dicho que son unas auténticas cracks.

Allí vamos:

    • ¿Qué beneficios observa en la práctica del deporte en niños con daño cerebral o parálisis cerebral?
      Desde el punto de vista de la fisioterapia, el deporte es una oportunidad para que los niños activen patrones de movimiento que a menudo trabajamos en la sala pero que, fuera de allí, les cuesta aplicar. La actividad física les permite activar su cuerpo de forma más espontánea, reforzar la confianza en sus capacidades y vivir experiencias que les dan mucha motivación. Concretamente a nivel motor, ayuda a mejorar la fuerza, la coordinación y el equilibrio, favoreciendo patrones de movimiento funcionales.

    • ¿En qué aspectos físicos o funcionales puede ayudar más la práctica deportiva regular?
      Principalmente vemos mejoras en cuanto a la resistencia y la tolerancia al esfuerzo, aunque depende del deporte. La práctica deportiva regular favorece que estos niños se muevan con mayor seguridad y que puedan realizar tareas cotidianas con menos esfuerzo. También contribuye a una mejor organización motora global, porque el niño aprende a coordinar diversas partes del cuerpo a la vez en un contexto real, dinámico y motivador.

    • ¿Cómo puede complementar el trabajo de rehabilitación practicar un deporte adaptado?
      En consulta estructuramos el movimiento, pero en el deporte este movimiento se convierte en función: un desplazamiento para encajar un balón, una rotación para realizar un lanzamiento, un cambio de peso para avanzar con seguridad…
      Esto refuerza el aprendizaje motor, mejora la generalización de las habilidades y ayuda a los niños a mantener las ganancias obtenidas en el tratamiento. Además, el entorno lúdico y social añade un componente emocional que a menudo potencia la constancia y la implicación del niño.

    • ¿Cree que es importante que estos niños y niñas tengan espacios deportivos inclusivos donde se puedan sentir parte de un grupo?
      Sí, es muy importante. La participación forma parte del modelo biopsicosocial que aplicamos como fisioterapeutas. Cuando un niño puede participar en igualdad en un entorno inclusivo, no sólo está trabajando capacidades físicas, sino también sociales, y un sentimiento de pertenencia que tiene un impacto muy positivo en todo el proceso rehabilitador. Formar parte de un grupo les ayuda a sentirse valorados.

    • ¿Qué mensaje daría a las familias que dudan si apuntar a su hijo a una actividad deportiva en un proceso de rehabilitación?
      Les animamos a dar el paso. No es necesario que el niño tenga ningún nivel inicial, sólo hace falta encontrar una actividad que lo motive y un entorno que lo integre. El deporte puede ser un gran complemento a la rehabilitación, pero sobre todo puede convertirse en un espacio en el que su hijo se divierta, se sienta capaz y viva experiencias positivas. Muchas familias nos cuentan que, una vez lo prueban, ven cómo esta práctica suma mucho más de lo que esperaban.

Gloria Samanes Ágreda: Fisioterapeuta pediátrica en el Hospital Universitari Vall d’Hebron en el Equipo de RHB Infantil. Vinculada al VHIR como evaluadora clínica con varios ensayos clínicos. Máster en estimulación neurológica en la UVIC.

Aurora Vélez Plana: Fisioterapeuta pediátrica en el Hospital Universitari Vall d’Hebron. Vinculada al VHIR como evaluadora clínica con varios ensayos clínicos. Máster en Fisioterapia Pediátrica en la UBlanquerna.